Una tarde en familia con Laura, Lars y sus hijas

Durante las últimas semanas no ha sido nada fácil quedar para una sesión de fotos al aire libre. El tiempo está jugando con nosostros y no nos ayuda mucho. Pero a veces, a pesar de las nubes negras en el horizonte y las predicciones del tiempo poco optimistas sale el sol. Si además en ese momento aparece la familia ya todo empieza a brillar. 

Y esta familia tiene un brillo muy especial (sobre todo la sonrisa de la hija grande y la mirada de la pequeña) – la naturalidad y la armonía que tanto me gustan en las personas. Conectamos enseguida. 

Creo que el mejor momento durante la sesión es cuando la familia empieza a confiar en mí y me da luz verde para entrar en su mundo y acompañarla; observar sin intervenir, ver a la familia  sin poses y sin sonrisas forzadas, mas natural posible. Porque la belleza está en ellos mismos.  Me gustaría que las familias,  cuando vean las fotos se emocionaran por darse cuenta cuanto amor y cariño tienen a su lado. 

Tras entregarles las fotos de la sesión Laura me escribió estas bonitas palabras: ¨Gracias por captar la esencia de nuestra familia. Cuando las veo me doy cuenta de lo que hemos creado¨

Para mí como fotografa de familias, no hay nada más gratificante. ¡¡¡Muchas gracias!!! 

Gracias familia también por esta increíble tarde que pasé con vosotros. ¡Espero veros pronto!